Comparación entre el culto a los héroes griegos y a los mártires cristianos

Tag

, , , , ,

Il culto degli eroi greci e dei martiri cristiani a confronto – Puoi leggere quest’articolo in italiano cliccando qui

 – Procesión de mártires. Mosaico. Basílica de Sant’Apollinare Nuovo, Ravenna (Italia)

Desde tiempos inmemoriales, las comunidades humanas han sacralizado a sus personajes ejemplares. Hacerlos inmortales para mantener imperecedero su ejemplo, de modo que sirva de guía a la sociedad y a todas las generaciones futuras, es el propósito de estas comunidades. En este contexto, el papel de la sociedad es fundamental. No existe ni mártir ni héroe si la sociedad no lo recuerda.

Sin embargo, el primer requisito para salvar a estas personas de la muerte en la memoria colectiva es precisamente la muerte misma, porque tras la muerte comienza su vida eterna. La muerte convierte en inmortal a un ser mortal, que así será recordado y vivirá para siempre.

Y para mantener vivo el recuerdo es necesario crear el culto, cuya evolución determinará una identidad comunitaria, y un lugar de culto. Un lugar específico preparado ad hoc que, en el caso del héroe griego, se llamaba heroon y, para el mártir cristiano, martyrium. Por los numerosos puntos en común, existe un consenso casi unánime en considerar el culto de los mártires cristianos heredero del culto de los héroes, a pesar de las diferencias en su evolución y motivación.

– Alejandro Magno visita el sepulcro de Aquiles. J.H. Schonfeld 1672

Lo que distingue tanto al héroe griego como al mártir cristiano del resto de sus contemporáneos es su manera de afrontar la muerte, aunque no sea la misma en ambos casos: para el primero se entendía como una forma de proyección social, mientras que para el segundo era el medio para obtener la vida eterna.

Debemos en gran parte a la arqueología el avance que se ha producido en el estudio de ambos casos: la arqueología del mundo clásico y la del mundo cristiano. Para el estudio del fenómeno heroico fueron fundamentales los textos de Homero. Precisamente por ello se habla también de “arqueología homérica”, que comprende básicamente los descubrimientos de los grandes arqueólogos H. Schliemann1 y C. Blegen2, apoyados por los estudios de M. Parry y M. Ventris. En la arqueología cristiana, una fuente inagotable han sido las catacumbas, cuyo estudio recibió un nuevo impulso con la creación en 1852 de la Pontificia Comisión de Arqueología Sacra y del Instituto Pontificio de Arqueología Cristiana en 1952, retomando los estudios realizados por Antonio Bosio y Giovanni Battista De Rossi.

También las reliquias tienen un protagonismo particular tanto en el culto de los héroes como en el de los mártires. Homero cuenta cómo Aquiles dispone recoger los huesos calcinados de su querido amigo Patroclo, muerto a manos del troyano Héctor, para poder conservarlos en una urna que acogerá, como pidió el espíritu de Patroclo, también los suyos cuando llegue el momento, y hacer construir un túmulo donde será depositada la urna. El poder del héroe residía en sus huesos y por ello era importante que estuvieran a buen recaudo para evitar robos. Y si la presencia de los restos era la situación óptima, el poder evocador del héroe era tan grande que podía funcionar incluso en ausencia de estos, como en el caso de un cenotafio. Sin embargo, también los objetos que habían pertenecido al héroe eran objeto de culto: la lanza, el escudo, instrumentos musicales, vestimentas… y cualquier otra cosa, una práctica que encontramos idéntica en el culto de los mártires y de los santos cristianos.

– Martyrium de Cristo. Basílica del Santo Sepulcro, Jerusalén

La obra “El martirio de Policarpo”, del año 156, narra detalladamente el martirio del obispo de Esmirna, Policarpo, y es la primera de este género literario. En ella se lee que sus discípulos recogieron sus huesos y los depositaron en un lugar adecuado donde poder reunirse para celebrar el aniversario de su “nacimiento”, el Dies natalis, que es como se denomina la fecha del martirio, equivalente al nacimiento a la vida eterna. Con el paso del tiempo, las reliquias adquirieron un mayor protagonismo, pues se creía que podían transmitir la esencia del santo o incluso realizar milagros.

En el caso de los héroes griegos no se concebía el desmembramiento de los cuerpos como ocurría con los mártires y santos cristianos, cuyos cuerpos fueron fragmentados en muchas partes, exhibidas y veneradas como reliquias en distintos lugares del mundo cristiano.

El término hérōs designa a una persona extraordinaria, noble guerrero defensor de la patria, por encima de los mortales comunes, un semidiós que, sin embargo, muere como los seres humanos. El ideal heroico se transmite de generación en generación, sentando las bases de la educación griega. El héroe personificaba los ideales y la conducta de vida de los ciudadanos. Asumía una función vital para el bienestar de la comunidad gracias al culto que se le rendía en el lugar donde estaban enterradas sus reliquias, desde el cual protegía a la ciudad contra los enemigos, los saqueos, las hambrunas, las epidemias y los conflictos de todo tipo.

Heroon de Paestum (Salerno, Italia). Construido alrededor del 600 a.C. y descubierto en 1954, este cenotafio fue erigido en honor del héroe fundador de la ciudad
– Recontrucción del heroon de Paestum (Salerno, Italia)

La arqueología, mediante el descubrimiento de los lugares de culto de algunos célebres héroes griegos, ha permitido datar el origen de este culto en torno al siglo VIII a. C., que coincide aproximadamente con el nacimiento de las polis, las ciudades-estado, y que se prolongó hasta la época helenística y la conquista romana (siglo I a. C.). Estos lugares, además de la tumba, podían contar con una estatua, una estela u otros elementos que recordaran al héroe. De simples monumentos iniciales pasaron poco a poco a convertirse en grandes espacios, verdaderos edificios porticados y rodeados por un recinto, donde se ofrecían tributos y sacrificios, generalmente de animales, seguidos de la posterior celebración de un banquete. Algunos recibían tributos extraordinarios y en su honor se celebraban fiestas públicas, con procesiones y actividades agonísticas, ecuestres y gimnásticas, similares a las destinadas a los dioses.

El término «mártir» comenzó a utilizarse en la Grecia clásica con el significado de «testigo»: así se denominaba a quienes testificaban en un tribunal. En la literatura cristiana primitiva y en el Nuevo Testamento, los «mártires» eran aquellos que habían sido testigos de la muerte y resurrección de Jesucristo, otorgando así al término el significado de «observador». Sin embargo, a partir del siglo II, el término «mártir» pasará a designar a una persona dispuesta a dar la vida por la fe cristiana que, al hacerlo, participaba de los sufrimientos de Jesús en su pasión y muerte. Las reliquias del mártir eran posteriormente trasladadas a un martyrium, que en un inicio era una tumba sencilla. Estas tumbas se transformaron poco a poco en edificios religiosos en los que era posible venerar al mártir mediante la celebración de ritos por parte de toda la comunidad, que generalmente concluían con la eucaristía.

 – Banquete eucarístico de los primitivos cristianos. Fresco, Catacumbas de San Calixto, Roma. Siglo II

Por lo tanto, podríamos decir que los mártires cristianos habrían sido los «héroes» de la fe del nuevo y naciente «pueblo cristiano». Ellos también se convirtieron muy pronto en ejemplos a seguir. Sin embargo, frente al aura divina que envuelve al héroe griego, el mártir cristiano opone la de la santidad, y nunca será considerado un dios ni de naturaleza divina. Además, el mártir no tiene una muerte heroica en el sentido clásico, ya que sufre la persecución y una muerte violenta, aunque demuestra un comportamiento heroico al soportar los peores tormentos. El héroe busca una muerte espectacular para dejar un recuerdo perpetuo de su conducta ejemplar en la memoria colectiva y no aspira a otra vida más allá de la terrenal, puesto que el Olimpo está reservado únicamente a los dioses. El mártir afronta la muerte por convicción religiosa, sabiendo que, si muere por su fe, obtendrá la vida eterna y la resurrección prometida por su Mesías.

Tanto el culto de los mártires como el de los héroes estuvieron influidos por el contexto histórico, social y político. Con el paso del tiempo, la sociedad ha ido creando nuevos héroes y nuevos mártires. Todos ellos responden a una misma necesidad: ofrecer modelos en los que inspirarse, que transmitan valores compatibles con nuestro estilo de vida y con nuestros problemas. Y no es difícil encontrarlos: basta con mirar a nuestro alrededor.

1.- Conocido sobre todo por el descubrimiento de la ciudad de Troya en 1864 / 2.- Es famoso por el descubrimiento del sitio de Pilos y las excavaciones cerca de Troya en los años 30 del siglo pasado.

Para saber más:  

P. Brown. The cult of the saints. Chicago 1981

M.T. Fumagalli Beonio Brocchieri, G. Guidorizzi. Corpi gloriosi. Eroi greci e santi cristiani. Bari 2012

P. Santyves. I santi successori degli dei. L’origine pagana del culto dei santi (I testimoni della fede), Roma 2016

Le tombe di Adamo ed Eva

Tag

, , , , , , ,

– L’espulsione di Adamo ed Eva dal Paradiso. Francesco Curradi (1570-1661) – Collezione Privata Alinari, Firenze

Per quanto assurdo possa sembrare, anche i nostri progenitori hanno un luogo dove possono essere ricordati e venerati. I luoghi dove furono sepolti Adamo ed Eva sono stati identificati nel corso dei secoli, visitati da molti pellegrini con devozione, fede o curiosità. Questo sí, nella maggior parte dei casi troviamo che Adamo ed Eva non sono sepolti nello stesso luogo, oltre al fatto che questi luoghi cambiano, a seconda delle tradizioni.

-Tomba dei Patriarchi. Hebron, Cisgiordania

Secondo la Bibbia, Genesi 5,5, Adamo morì all’età di 930 anni però non specifica dove si trova la sua tomba. Di Eva non se ne fa nemmeno menzione, ma la tradizione dice che morì dopo Adamo. Però questo non ha impedito lo sviluppo di varie congetture. Nella tradizione ebraica le sepolture di Adamo ed Eva sarebbero situate nella grotta di Machpelah a Hebron, la famosa ‘Tomba dei Patriarchi’, sepoltura di Abramo, Isacco e Giacobbe e delle loro mogli. Una tradizione islamica indicherebbe la sepoltura di Adamo vicino alla Mecca, sul Monte Abu Qubays, la ‘Montagna della Misericordia’ e in un’altra coincide con la tradizione ebraica. Quanto a Eva, secondo la tradizione islamica, sarebbe sepolta a Gedda, in Arabia Saudita, sulla via per la Mecca. Ma di questo ne parleremo dopo.

Alcune tradizioni cristiane orientali, soprattutto delle Chiese armena e greco-ortodossa, collocano la tomba di Adamo su monte Moriah, dove fu costruito il tempio di Gerusalemme.

Crocifissione. G. A, d’Antonio da Bolognola, 1456-58. Pinacoteca comunale, Sarnano (Macerata). Si vede chiaramente come il sangue di Cristo bagna il teschio di Adamo
– Cripta di Adamo. Basilica del Santo Sepolcro, Gerusalemme

Ma la tradizione cristiana, soprattutto occidentale, che si è perpetuata nei secoli, e che si riflette negli scritti di Origene1  è quella che identifica la tomba di Adamo nel Golgota, dove fu crocifisso Gesù Cristo. Golgota significa ‘teschio’ perché la montagnola ha questa forma. Infatti nella maggior parte dei dipinti della crocifissione possiamo vedere un teschio ai piedi della croce. Ma è anche il teschio di Adamo che è sepolto sotto la croce. Il sangue di Cristo, che cola per terra, bagna il teschio, penetra nella terra e, raggiungendo il corpo di Adamo va a redimere l’umanità, simboleggiata dal primo uomo. Cristo è il “Nuovo Adamo”. Cristo salva il mondo attraverso la sua morte. Inoltre, la croce di Cristo sarebbe stata ricavata da un albero cresciuto sulla tomba di Adamo piantato da suo figlio Seth2. Seguendo questa tradizione, sotto la roccia del Calvario, nella basilica del Santo Sepolcro, possiamo visitare la Cripta di Adamo, con resti di costruzioni del V-VI secolo di epoca bizantina ed il resto del secolo XII, del periodo crociato, e successivi restauri. Qui ci sarebbe stata la tomba di Adamo. Eva viene ignorata. Così come gli altri figli e figlie oltre a Caino, Abele e Seth3.

– Antiche foto della Tomba di Eva, Gedda, prima della distruzione

E ora veniamo ad Eva. Secondo la tradizione islamica, Eva è considerata la gran madre dell’umanità, chiamata dai musulmani Hawwa. A Gedda, in Arabia Saudita, c’era la sua tomba, costruita probabilmente nel VI secolo. Addirittura, il nome Jeddah, in arabo, significa appunto ‘nonna’, e avrebbe dato il nome alla città. Questo luogo archeologico fu distrutto nel 1928  basandosi sul fatto che generava superstizione religiosa e, soprattutto per evitare idolatrie e distrazioni nella stagione dell’Hajj (pellegrinaggio alla Mecca), nel 1975 venne sigillato con cemento dalle autorità.

– Aspetto attuale della Tomba di Eva, dopo la sua cementazione (esterno)
– Interno del cimitero dove era la ‘Tomba di Eva’, aspetto attuale

Fu Idrisi4, nel XII secolo, il primo a menzionare la tomba di Eva a Gedda. Poi storici e ricercatori, profeti e sacerdoti di diversi secoli hanno menzionato la tomba. Abbiamo delle descrizioni più recenti, secoli XIX e XX, della struttura di questo sepolcro da parte di Emile-Félix Gautier5, del Console britannico Jordan o piú recentemente dl Direttore Generale della Cultura e Turismo di Gedda, Mr. Nawar. Il sepolcro aveva una lunghezza di circa 120 metri per 3 di larghezza e 6 di profondità, tre cupole e al centro una piccola moschea. In questo ‘cimitero’ c’erano anche altre tombe. Quella di Eva sarebbe stata la piú grande. Con una mancia di poche piastre, il custode dell’edificio sollevava una lastra di pietra dal centro del pavimento per offrire ai cristiani scettici e ai musulmani pii l’occasione di ammirare l’ombellico della signora. Questa tomba, fino a quando non furono emanati ordini contrari, e poi fu definitivamente chiuso, era il luogo prediletto dalle mogli senza figli e dalle fanciulle languenti.

Ovviamente tutte queste tradizione non hanno nessun riscontro storico e neanche biblico. Però riflettono il bisogno di connettersi con i nostri antenati, con le nostre origini. Una luogo ‘fisico’ rende più concreto, più tangibile, un concetto spirituale.

—–

  1. Origene, o Origene di Alessandria, teologo e filosofo greco vissuto tra il II e il III secolo d.C.
  2. Per saperne di piú invito alla lettura dell’articolo “Di che legno era la Vera Croce?
  3. “Adamo generò figli e figlie” Gen. 5:4
  4. Muhammad al-Idrīsī, detto anche Idrīsī, Edrisi, El Edrisi, Ibn Idris o Hedrisi, Ceuta 1099 circa – Sicilia, 1165), è stato un geografo e viaggiatore arabo.
  5. Émile-Félix Gautier (Clermont-Ferrand, 19 ottobre 1864 – Pontivy, 16 gennaio 1940) è stato un geografo ed etnografo francese.

Las reliquias de San Lucas

Tag

, , , , , , ,

Le reliquie di San Luca. Puoi leggere quest’articolo in italiano cliccando qui

– San Lucas evangelista – El Greco

Luca, probablemente la abreviatura de Lucano, era pagano y era médico. En la época de la predicación y muerte de Jesús él estaba lejos de Palestina. De hecho, Lucas era de Antioquía, capital de la provincia romana de Siria, la actual Antakya, en el sudeste de Turquía. Se convirtió al cristianismo hacia el año 40, gracias a la predicación de los primeros cristianos en esa ciudad. Por los Hechos de los Apóstoles, atribuidos a él mismo, y por las cartas de San Pablo, además de, como siempre, la tradición, tenemos mucha información sobre su vida junto a Pablo.

– San Lucas. Atribuido a Rafael. Roma, Accademia di San Luca

Lucas es considerado una persona de gran cultura, como consecuencia de haber recibido una sólida formación greco-helenista, acorde con el elevado estatus social correspondiente a su profesión. También cultivaba el arte y la literatura. Parece probable que conociera personalmente a la Virgen María, porque el Evangelio de Lucas es el único de los tres que da muchos detalles de la infancia y adolescencia de Jesús, que nos habla de la Virgen antes del nacimiento de Cristo, de la Anunciación, la visita a Isabel y el nacimiento de Juan el Bautista. San Lucas habría obtenido esta información directamente de María, único testigo todavía vivo. Siempre según la tradición, hizo varios retratos de ella, ya que la pintura era una de sus actividades preferidas. Sin embargo, no existen pruebas que demuestren esta habilidad suya. Son numerosos los retratos de la Virgen atribuidos a San Lucas presentes en varios lugares del mundo cristiano. Incluso muchos le atribuyen la primera imagen existente de la Virgen (siglos I–II), que puede verse en Roma, en las catacumbas de Santa Priscila. Todo esto ha hecho que sea considerado el iniciador de la iconografía cristiana. Esta tradición surge en el contexto de la controversia iconoclasta (726–843), y de la búsqueda de tradiciones que demostraran un origen apostólico del uso de las efigies sagradas, precisamente para contrarrestar la iconoclastia.

– Salus Populi Romani. Es la imagen más famosa de entre las atribuidas a San Lucas. Roma, Basílica de Santa María la Mayor

Sin embargo, sabemos muy poco de él después de la muerte de Pablo. Algunas fuentes indican que Lucas habría evangelizado Dalmacia, la Galia, Macedonia y Acaya. Luego Beocia, una antigua región de Grecia cerca de Corinto, sede de varios reinos importantes, como el de Tebas, ciudad donde habría muerto a los ochenta y cuatro años, célibe y sin haber tenido hijos. San Gregorio Nacianceno sostiene, en cambio, que fue martirizado en Patras junto con el apóstol Andrés.

En el 357 sus huesos fueron trasladados a Constantinopla, a la basílica de los Santos Apóstoles, bajo el emperador Constancio, junto con los de San Andrés. Años después, la iglesia fue destruida por un incendio que, sin embargo, no dañó los féretros con los cuerpos, que se encontraban bajo el pavimento de la iglesia, la cual fue reconstruida por Justiniano en 527. En 1177 fueron hallados en Padua en una caja de plomo, en el cementerio de Santa Giustina, y la atribución a San Lucas se debió a una inscripción en el interior de la caja que llevaba el nombre del santo y una doble cruz impresa en el exterior. En 1354 hubo un reconocimiento de las reliquias y, en esta ocasión, la cabeza fue llevada por el emperador Carlos IV1 a la catedral de San Vito, en Praga, donde se encuentra actualmente.

-Basílica de Santa Giustina, Padua

Pero, ¿cómo es posible que en el tesoro de la Basílica de San Pedro se exponga un busto relicario que contiene la cabeza de San Lucas? Esta reliquia fue llevada a Roma en 586 por Gregorio Magno, cuando era embajador del papa Pelagio II, como regalo del emperador Mauricio Tiberio. Cuando en Constantinopla se reconstruyó la basílica de los Santos Apóstoles en 527, en tiempos de Justiniano, se volvieron a colocar allí algunas cajas con las reliquias de Andrés, Lucas y Timoteo, pero sin abrirlas para verificar su autenticidad. Por lo tanto, la “cabeza de San Lucas” fue regalada y llevada a Roma de buena fe (¿?).

Además, también en Roma, en el museo de la Basílica de Santa María la Mayor, hay un brazo del apóstol, junto con el de San Mateo. Un dedo, en cambio, estaría en San Pedro del Vaticano y otras reliquias en otras iglesias. Dadas las duplicidades, en 1998 hubo un gran reconocimiento con exámenes a fondo. El análisis de carbono 14 del cráneo del Vaticano sitúa la datación de esta reliquia a partir del siglo V. El de Praga, en cambio, se fecha entre los siglos II y IV, perteneciendo al esqueleto de Padua, del cual se han verificado otros datos científicos que apoyan la autenticidad de la reliquia2.

– Caja de plomo con las reliquias de San Lucas en el momento de ser extraída del sarcófago para su reconocimiento

En cuanto a cómo y cuándo llegaron las reliquias del evangelista a Padua, ha habido diversas hipótesis: 1) que fueron traídas por los cruzados después del saqueo de Constantinopla en 1204, pero esta fue descartada inmediatamente porque las reliquias ya estaban en Padua desde 1177; 2) que las habría llevado a Padua en el siglo VIII, durante el período de las luchas iconoclastas, el sacerdote Urio, custodio de la basílica de los Santos Apóstoles de Constantinopla, junto con los restos de San Matías; las reliquias habrían sido posteriormente escondidas en el siglo IX, en el cementerio de Santa Giustina, para ponerlas a salvo de las incursiones bárbaras de los húngaros; 3) que llegaron en tiempos del emperador Flavio Claudio Juliano (361–363), más conocido como Juliano el Apóstata, probablemente para salvarlas de sus persecuciones. Y esta última hipótesis es, según la ciencia, la más probable. De hecho, en el último reconocimiento se encontraron en el sarcófago cientos de pequeñas costillas que, en un primer momento, se creyó que eran de ratones, pero un análisis más detallado reveló que pertenecían a una treintena de culebras (Coluber viridiflavus). Éstas habrían penetrado en el féretro y quedaron asfixiadas a causa de una inundación que afectó al cementerio paleocristiano de Santa Giustina. Sin embargo, este tipo de serpientes no está presente en Oriente, pero sí es muy común en el área padana. El radiocarbono las ha datado alrededor del 400–450 d.C.

-Sarcófago que contiene las reliquias de San Lucas. Basílica de Santa Giustina, Padua

La caja de plomo con las reliquias del evangelista fue trasladada a un arca de mármol construida en 1313. En 1562 se terminó la construcción de la nueva basílica de Santa Giustina, donde fue llevada el arca de mármol que, desde entonces, se encuentra en el transepto izquierdo.

Ahora bien, quedaría por desvelar el misterio de otras supuestas reliquias del evangelista presentes en Cremona, en la Iglesia de San Lucas —hoy a cargo de los Padres Barnabitas— donde existe precisamente un relicario que contiene nada menos que el cráneo del santo, además de su brazo con la mano izquierda…

—-

1.- El emperador Carlos IV fue un gran coleccionista de reliquias. Para saber más remito a la lectura del artículo “Los soberanos coleccionistas de reliquias”.

2.- La inspección, que fue realizada por un grupo multidisciplinario de expertos coordinado por Vito Terribile Viel Marin, titular de la cátedra de anatomía patológica de la Universidad de Padua, llevó a cabo exámenes de todo tipo, incluido el de radiocarbono 14, y concluyó en 2001. El esqueleto de Padua, completo salvo la cabeza, resultó ser el de un hombre de origen sirio, muerto entre los 75 y los 85 años, entre la segunda mitad del siglo I o comienzos del siglo V (según dos laboratorios distintos, Tucson y Oxford). En esa ocasión se hizo traer el cráneo de Praga y se comprobó que pertenece a este esqueleto. “En conclusión, no existe un solo elemento que contradiga que se trate del esqueleto de San Lucas Evangelista”, es la conclusión del estudio.

Perché un oratorio è chiamato anche cappella?

Tag

, , , , , , ,

– San Martino e il mendicante, 1597/1599, El Greco, National Gallery of Art, Washington D.C.

Il “responsabile” è San Martino di Tours. Martino era figlio di un veterano della guardia imperiale romana che, anche se non aveva ricevuto una formazione militare, nel 331 si dovette arruolare, per editto imperiale, dovuto alla condizione di suo padre. Era di origine della Pannonia (Ungheria), ma la sua famiglia fu trasferita a Pavia quando era ancora un fanciullo. Quando fu arruolato dovette trasferirsi da Pavia a Sabaria, l’attuale Amiens. Come possiamo apprendere dalla Legenda Aurea di Jacopo da Varagine, nel 335, all’età di circa 20 anni, un giorno d’inverno, durante una ronda, gli si fece incontro un povero seminudo. Martino prese la sua spada e divise in due parti la sua cappa: una parte la dette al povero e si coprì con l’altra1. La notte dopo gli apparve Cristo coperto dalla parte di cappa che era stata donata al povero. Quando Martino si risvegliò il suo mantello era integro. Martino si fece battezzare, si rifiutò a combattere e lasciò l’esercito.

– San Martino divide il suo mantello, Antoon Van Dyck, 1621, Royal Collection, Castello di Windsor, Regno Unito

Cominció una vita cristiana al fianco del suo maestro, il vescovo di Poitiers, dedicandosi al prossimo e diffondendo il cristianesimo. Dolpo un breve noviziato di vita eremitica nell’isola Gallinaria (Savona) Martino fondó due monasteri: Ligugé, il piu antico d’Europa, e Marmoutier, che diventerà, in seguito, un importante centro di vita religiosa. Fu quindi un pioniere nell’istituire quello che sarebbe diventato il monachesimo in Occidente. Fu poi nominato vescovo di Tours (371) e gli si attribuiscono molti miracoli. Martino s’impegnò nella lotta contro l’eresia ariana, condannata al I concilio di Nicea (325). Dopo la sua morte avvenuta nel 397 il culto per Martino venne diffuso, soprattutto per combattere disgrazie, molte delle quali venivano attrubuite all’eresia ariana. Il mantello miracoloso venne conservato come un cimelio ed entrò a far parte della collezione di reliquie dei re Merovingi e successivamente dei Franchi. I re merovingi di Francia erano soliti portare la reliquia della cappa nelle battaglie. Tale reliquia accompagnava i combattenti in guerra e in tempo di pace. Sulla «cappa» di San Martino, si prestavano i giuramenti più solenni. Clodoveo, re dei franchi, ebbe la meglio sui visigoti (507), che seguivano la dottrina ariana, e questo successo venne attribuito a la protezione di San Martino. A questo punto il culto cominció a diffondersi sempre di piú e ben presto divenne il patrono dei Franchi. La cappa che usavano i militari era corta, come quella di San Martino, e per questo veniva chiamata ‘cappella’. La reliquia fu portata poi all’oratorio palatino di Aquisgrana, adiacente al palazzo di Carlo Magno2, città che da questa prese il nome, Aix-la-Chapelle. Quest’oratorio è conosciuto come la Cappella Palatina, che deve questo nome proprio perché alberga la reliquia della cappa di San Martino, e le persone preposte alla sua custodia sono chiamati ‘cappellani’. E così si diffuse il nome di ‘cappella’ con il significato di ‘oratorio’, che sará applicato agli oratori di tutto il mondo.

– Cappella Palatina, Interno. Aquisgrana

—-

  1. Secondo una tradizione, successivamente incontrò un altro mendicante e gli regalò l’altra metà del mantello: subito dopo, il cielo si schiarì e la temperatura si fece più mite. Da qui nasce il detto “estate di San Martino”, che è un modo di dire popolare che indica un periodo di clima mite e soleggiato che si verifica intorno all’11 novembre, giorno in cui si celebra San Martino di Tours.
  2. Del complesso del palazzo di Carlo Magno oggi resta sola la Cappella Palatina, che è integrata nella cattedrale di Aquisgrana (Aix-la-Chapelle in francese, Aachen, in tedesco).

—-

Per saperne di piú sulla Cappella Palatina: Carlo Magno: un santo?

¿Existe el Purgatorio?

Tag

, , , , , ,

Esiste il Purgatorio? Puoi leggere quet’articolo in italiano cliccando qui

Si no has sido un gran pecador, o si lo has sido y te has arrepentido, pero aún te queda algún que otro pecadillo, todavía tienes la posibilidad de ir al Paraíso pasando antes por el Purgatorio que, como su propio nombre indica, sirve para “purgar” el alma y dejarla pura y ligera, lista para presentarse ante la puerta de San Pedro y así vivir eternamente al lado de Nuestro Señor.

El concepto de Purgatorio, como tercer lugar del más allá donde se purifican los pecados menores, es el resultado de una lenta y progresiva transformación de las creencias medievales, que llega a su culminación hacia la segunda mitad del siglo XII, aunque de algún modo pretende basarse en algunos pasajes bíblicos (Mt. 12, 32; 1 Cor. 3, 11-15) y en la costumbre de orar por los muertos para aliviar su condición y reducir su tiempo de estancia (2 Mac. 12, 39-46). Pero fue ciertamente Dante Alighieri, en su Divina Comedia, quien lo hizo famoso, dándole además una forma concreta: una montaña que surge del mar, compuesta por cornisas concéntricas.

La Iglesia Católica lo incluye en su Catecismo, formulando la doctrina de la fe relativa al Purgatorio, establecida sobre todo en los Concilios de Florencia y de Trento.

– Iglesia del Sagrado Corazón del Sufragio, Roma

Pero si eres escéptico y necesitas ver para creer, entonces el Museo de las Almas del Purgatorio es el lugar ideal para ti. Se encuentra en Roma, en el Lungotevere Prati, en un local adyacente a la iglesia del Sagrado Corazón del Sufragio, la única iglesia neogótica de la capital. Más visitado por curiosos que por personas en busca de respuestas, este pequeño museo nació por iniciativa del padre Victor Jouët, misionero francés, quien en 1894 mandó construir una iglesia/oratorio en un terreno de su propiedad, con el fin de convertirla en la sede de la Asociación del Sagrado Corazón del Sufragio de las Almas del Purgatorio.

Un día del año 1897, en la capilla del Rosario se desató un incendio que misteriosamente no solo perdonó el cuadro del altar, sino que entre las llamas habría aparecido un rostro sufriente que quedó impreso en la pared. La fotografía de esta imagen puede verse en el museo.

Creyendo que se trataba de un alma del purgatorio que suplicaba ayuda y sufragio, el padre Jouët decidió buscar más testimonios de difuntos y de sus contactos con los familiares vivos. Así emprendió un largo viaje por Europa y reunió mucho material: huellas extraordinarias, fotografías, telas, hábitos, breviarios, testimonios de apariciones y manifestaciones de todo tipo.

El material recopilado fue expuesto en la sacristía de la iglesia para demostrar que las almas del Purgatorio intentan atraer la atención de los vivos para pedirles oraciones y misas con el fin de aliviar sus sufrimientos. Sin embargo, la colección sufrió una drástica reducción en 1921, algunos años después de la muerte del padre Jouët, ocurrida en 1912. Se eliminaron todos los objetos que no se consideraron absolutamente auténticos.

La colección expuesta actualmente está compuesta por una veintena de objetos distintos, entre los cuales se encuentran: un libro de oraciones con la huella de una mano en una página; la funda de una almohada impreso a fuego por el alma de una monja muerta de tisis en 1894; un camisón de noche con la quemadura de una mano impresa en la manga; un gorro de un viudo marcado por el alma de su esposa; y la fotocopia de un billete de diez liras parcialmente quemado, que el espíritu de un sacerdote fallecido habría dejado junto con otros billetes para exhortar a sus hermanos a ofrecerle una misa. También hay huellas marcadas a fuego en las vestiduras talares y en la camisa de Isabella Fornari, abadesa de las Clarisas de Todi en 1731, quien se habría aparecido a una hermana de su convento para convencerla de rezar por la salvación de su alma.

No investigaremos si este museo demuestra realmente la existencia del Purgatorio a los “escépticos e incrédulos”, pero hay que reconocer que es, cuando menos, singular.

– Iglesia de Santa Maria de las Almas del Purgatorio ad Arco, Nápoles

Quienes, en cambio, no tienen ninguna duda sobre la existencia del Purgatorio son los fieles de la iglesia de Santa María de las Almas del Purgatorio ad Arco, en Nápoles, también conocida como la Iglesia de las Almas “Pezzentelle” (mendigas), porque en este lugar se depositaban los cuerpos de numerosos difuntos sin nombre, indigentes o víctimas de la peste que no podían disponer de una sepultura digna.

Es una bellísima iglesia del siglo XVII que conserva diversas obras de arte que recuerdan el Purgatorio, pero que es sobre todo famosa por su hipogeo, al que se accede a través de una trampilla, y que alberga numerosos restos humanos como los mencionados, utilizados por los fieles como intermediarios para pedir la intercesión de las almas del purgatorio —especialmente los cráneos—. Podríamos decir que este espacio podría considerarse como “un pedazo” de Purgatorio.

El culto de las ánimas pezzentelle (del latín petere, “pedir”) era en aquellos tiempos muy fuerte, y aún hoy sigue siendo muy sentido. Consiste en adoptar un cráneo cualquiera —testimonio tangible de la presencia de un alma— entre los muchos sepultados en este lugar, limpiarlo y colocarlo en un pequeño altar, que se adorna con velas, rosarios, flores artificiales y otros objetos. Allí se reza por su alma para facilitarle el camino del Purgatorio al Paraíso.

Luego se espera que esa alma se aparezca en sueños y revele su nombre. A partir de ese momento se la considera “adoptada”, y se intensifican los cuidados y las oraciones, creando así una relación especial entre la persona que la cuida y esa alma.

Pero todo esto, ¿por qué? Porque cuando finalmente el alma logra liberarse del castigo del Purgatorio, una vez en el Paraíso cumplirá los deseos de la persona que la ha ayudado —normalmente relacionados con problemas de la vida cotidiana, pero también con matrimonios o descendencia—: do ut des (“te doy para que me des”).

¿Y qué ocurre si el alma no se revela en sueños a pesar de las atenciones recibidas y no concede las oraciones? El cráneo se devuelve al osario común de donde fue tomado, colocándolo con el rostro vuelto hacia la pared, y se adopta otro. Se recurre a las almas de los muertos desconocidos, llamadas precisamente pezzentelle (“mendigas”), para asegurarse mejor del buen resultado de la intercesión. Porque las almas abandonadas, pobres y desamparadas tienen una mayor necesidad de ser recordadas y de que alguien haga algo por ellas, y justamente por eso son las que mejor pueden comprender los sufrimientos de quienes las invocan, demostrando su gratitud al corresponder.

Cuando descendemos al hipogeo —a este pequeño Purgatorio— vemos a lo largo de las paredes nichos, pequeños altares y vitrinas dedicadas a estas ánimas pezzentelle. Cada cráneo tiene su nombre y su historia, nacidos de la imaginación de quien lo cuida. Entre todos, el más famoso es el cráneo de Lucía, con una preciosa corona y un velo de novia.

– Altar de Lucía
– Lucía

La pobre Lucía, quizá hija de un príncipe, fue obligada a casarse contra su voluntad y, después de la boda, se suicidó o, según otras versiones, murió de dolor o se ahogó. Las leyendas en torno a Lucía son muchas y variadas, pero ciertamente no era una persona sin nombre.

Entonces, ¿cómo podía encontrarse su cráneo entre las ánimas pezzentelle? ¿Será realmente el suyo? ¡Pero qué importancia tiene!

—–

1.- La construcción de la actual iglesia neogótica comenzó en 1910 según el proyecto del arquitecto Giuseppe Gualandi, y terminó en 1917, después de la muerte del padre Jouët.

Le catacombe (7): Le catacombe nel mondo

Tag

, , , , ,

– Catacombe di Kom el-Shuqafa (Alessandria, Egitto). Il bassorilievo del pilastro di destra rappresenta il dio Anubis vestito da soldato romano

Le catacombe non sono un fenomeno esclusivo dell’Italia. Esistono importanti siti di sepoltura sotterranei in diversi paesi, soprattutto nelle aree influenzate dall’Impero Romano e dal cristianesimo primitivo. Molto sono di epoca paleocristiana, ma molte altre sono di epoche molto più recenti che rispondono a diverse esigenze socio-culturali o religiose. Altre non sono nemmeno cimiteri.

Europa

Numerose catacombe sono presenti in vari paesi europei come la Francia, la Spagna, Germania, Grecia, Malta o Ungheria, anche se non tutte rispondono al concetto ‘classico’ di ‘catacomba’, ossia ‘sotterranea’ e ‘cimitero’. Fra le più famose citeremo quelle di Parigi, quelle di di San Paolo (Rabat, Malta) e quelle di Odessa. Una menzione speciale merita il cimitero paleocristiano di Tarragona (Spagna), la necropoli paleocristiana più importante dell’Europa Occidentale (III – V secolo).

Catacombe di Parigi (Francia)

Risalgono al XVIII secolo, quando Parigi affrontava una grave crisi sanitaria a causa del sovraffollamento dei cimiteri. Si decise di trasferire le ossa nelle antiche gallerie sotterranee ricavate da cave di pietra di epoca romana, a venti metri di profondità. Contengono i resti di circa sei milioni di persone. Anche se vengono chiamate ‘catacombe’ si tratta sostanzialmente di un enorme ossario. Oggi, si estendono per circa 280 chilometri sotto la città, ma solo una piccola parte è accessibile al pubblico. All’interno, i teschi e le ossa sono disposti artisticamente lungo le pareti. Le ossa sono etichettate con le date e i nomi dei cimiteri di origine. Inoltre troviamo iscrizioni, monumenti e cappelle sotterranee, alcune delle quali decorate con antiche incisioni. Nonostante l’accesso regolamentato, visitatori clandestini si addentrano continuamente nei tunnel chiusi al pubblico, scoprendo spazi nascosti come sale di concerti, gallerie d’arte improvvisate e persino cantine di vini dimenticate, costituendo delle attuali sfide di conservazione. Furono utilizzate anche durante la Seconda Guerra Mondiale sia dalla Resistenza che dalle forze tedesche occupanti. Sono le seconde piú grandi del mondo dopo quelle di Odessa. Visitabili con accesso limitato, rappresentano una delle attrazioni piú popolari della città.

– Catacombe di Parigi

Catacombe di San Paolo (Rabat, Malta)

Il complesso delle Catacombe di San Paolo è uno dei primi insediamenti della cristianità in Occidente e costituisce una delle principali testimonianze del periodo paleocristiano a Malta. Sebbene siano associate all’epoca romana, le catacombe sono state usate sia prima, probabilmente sin dal periodo punico, che molto dopo. Furono usate da cristiani, pagani ed ebrei, e sono divise tra loro in tre aree. Costituiscono il più grande complesso di sepoltura sotterraneo di Malta e testimoniano l’importanza dell’isola nell’antichità. Diverse sono le tipologie di sepoltura, essendo le piú frequenti de cosiddette tombe a baldacchino. Contengono affreschi, iscrizioni e banchi in pietra per i banchetti funebri (refrigerium). Lungo i corridoi e nelle camere sono ancora visibili le decorazioni dell’epoca, tra cui illustrazioni realizzate con vernice rossa. Ci sono poi incisioni all’esterno di alcune camere che si ritiene fossero sepolture familiari. Ospitano un gran numero di cripte per i più dei 2000 m² della loro estensione. Nel 1200 circa, durante la ricristianizzazione dell’isola, parte del sito è stato adibito a santuario cristiano decorato con dei dipinti alle pareti. Nel 1894, le catacombe sono state oggetto di un intervento di ripulitura e di studio. Sono visitabili.

– Catacombe di San Paolo (Rabat, Malta)

Catacombe di Odessa (Ucraina)

Con un labirinto di gallerie di circa 2.500 kilometri, su tre livelli per un’altezza di circa 30 metri, sono le piú estese del mondo. Sono nate come cave di estrazione di pietra calcarea, non come cimitero, ma in alcuni momenti servirono come luoghi di sepoltura, per nascondere i cadaveri dei prigionieri partigiani sovietici uccisi dai tedeschi, come rifugi o basi partigiane durante la Seconda Guerra Mondiale e, piú recentemente, come rifugio antiatomico della recente guerra fredda. Durante la Seconda Guerra Mondiale, quando i sovietici furono costretti ad abbandonare la città, lasciarono decine di gruppi armati nascosti sotto il suolo della stessa. Quest’esercito sotterraneo si dedicava al sabotaggio e allo spionaggio dei nazisti. Ed ancora, alcuni di questi spazi sono stati organizzati come dormitori, ospedale di guerra o angoli “ricreativi” per i guerriglieri dell’Asse. Ma furono usate anche da contrabbandisti, criminali, massoni e da eccentrici. Anche se la pietra si estraeva da tempi immemorabili, in un’epoca ancora non determinata, la loro maggiore espansione è del secolo XVII e ancora di più nel XIX, quando si estrassero i grandi blocchi per costruire la città. Non sono ancora state del tutto esplorate e continuamente si scoprono nuovi cunicoli o un deposito di armi. Anche se l’accesso è consentito solo con una guida, perché avventurarsi da solo è molto pericoloso, molti dilettanti ‘speleologi’ entrano in questo labirinto e si perdono, perché ci sono centinaia di ingressi conosciuti, alcuni dei quali non custoditi. Circolano molte storie di persone che non ne sono piú uscite.

– Catacombe di Odessa (Ucraina)

Resto del mondo

Quanto al resto del mondo, in Africa ne abbiamo in Egitto (El-Bagawat e Kom el-Shuqafa, Alessandria), Tunisia (Susa) o in Libia (Sirte); nel Medio Oriente in Crimea (Kerch), Israele (Bet Shearim), queste ultime dichiarate patrimonio dell’Umanità dall’UNESCO, o in Turchia (diversi luoghi). In America Latina, quelle di Lima (Perù, Monastero di San Francesco). Negli Stati Uniti a Washington, sotto il Monastero Francescano della Terra Santa in America, abbiamo delle catacombe, costruite in cemento nel XX secolo, fatte ad imitazione delle catacombe cristiane dei primi secoli con il fine di mostrare come erano a coloro che non possono viaggiare. Conservano lo scheletro di un bambino che una leggenda vuole fosse un martire del II secolo, giunto dalle catacombe di San Callisto di Roma. Tutte meritano speciale menzione, ma daremo alcuni cenni solo su alcune di queste:  Kom el-Shuqafa (Egitto), Derinkuyu (Turchia) e Lima (Perù).

Catacombe di Kom el-Shuqafa (Alessandria, Egitto)

Un tesoro di arte egizia, greca e romana, con sculture e tombe ipogee del II secolo d.C., rappresenta una sintesi unica dei panteon grecoromani e di quello egizio, dimostrando un sincretismo culturale vissuto nella regione con le successive dominazioni culturali. Quindi troviamo una serie di tombe, statue e oggetti del culto funerario faraonico con influenza ellenistica e romana, come per esempio un straordinaria rappresentazione del dio Anubis, con la testa di sciacallo, vestito come un soldato romano, con lancia, scudo e corazza. Riscoperte accidentalmente a metà del ‘900 nella località chiamata ‘la collina dei cocci’ da cui prendono il nome, rappresentano uno dei più importanti siti archeologici egiziani di epoca romana e la necropoli greco-romana piú grande dell’Egitto. I suoi oltre 30 m di profondità si articolano in tre livelli. L’accesso è possibile grazie a una scala che scende a spirale intorno al pozzo centrale, nel quale venivano calati i corpi mummificati dei defunti, e che dava accesso alle tombe, scavate nella roccia, e a un triclinium dove si tenevano i banchetti per i funerali o commemorazione dei defunti. Le tombe piú lussuose avevano nicchie con i sarcofagi, decorate con bassorilievi e pitture di gusto sincretistico. È probabile que inizialmente fossero scavate per essere adibite a mausoleo di una sola famiglia, ma poi si espansero per ospitare tombe di numerosi altri individui. Visitabili.

– Catacombe di Kom el-Shuqafa (Alessandria, Egitto). Ingresso intermedio

Catacombe di Derinkuyu (Cappadocia, Turchia)

Più che di catacombe, si tratta di una vera e propria città sotterranea, la piú grande del mondo. Ma non è l’unica in Cappadocia. Ne esistevano circa 200, 36 scoperte, ed erano collegate fra di loro. Risale niente di meno che all’epoca degli hittiti (circa 1.400 a.C circa), amplilata posteriormente dai frigi (sec. VIII a.C.) e dai persiani (VI sec. a.C), ed era utlizzata come rifugio contro le incursioni di popoli nemici. Però la sua maggiore estensione avvenne durante l’impero bizantino fra l’VIII ed il XII sec. d.C., quando fu utlizzata come rifugio contro le invasioni arabe. Ha una profondità di 85 metri su 8 livelli. Le decine di gallerie non hanno nessuna luce naturale. Gli abitanti di questa città sotterranea furono capaci di costruire sotto terra tutto il necessario per sovravvivere per lunghi periodi senza bisogno di dover uscire. Potrebbe aver ospitato circa 20.000 persone, così come il bestiame e gli attrezzi per la sopravvivenza. In essa si possono trovare spazi destinati a chiese, stalle, refettori, scuole, negozi, cucine, impianti per la spremitura dell’uva e delle olive… Tutti i vani erano comunicati medianti gallerie, passaggi, scale… Ed esistono aperture di areazione che comunicano con la superficie, cosí come diversi pozzi di acqua potabile. Nonostante la grandissima estensione di questa città sotterranea, la sua scoperta fu relativamente recente (1963) e dovuta al caso. Gli accessi che comunicavano con la superficie potevano essere bloccati con pesanti ruote di pietra per impedirne l’entrata. La città non venne più usata dopo la Prima Guerra Mondiale e la nascita della Repubblica Turca. Attualmente sono visitabili solo i primi 4 livelli

– La città sotterranea di Derinkuyu (Cappadocia, Turchia). Illustrazione che mostra la vita nella città
– Cittá sotterranea di Derinkuyu (Cappadocia, Turchia)

Catacombe del Monastero di San Francesco (Lima, Perù)

Si trovano sotto le fondamenta del magnifico monastero di San Francesco. Sono di epoca coloniale XVI-XIX sec. e si tratta di un vasto reticolo di gallerie, camere funerarie e fosse comuni con resti di circa 25.000 persone. Costituiscono una delle maggiori attrazioni di Lima, testimonianza della sepoltura conventuale coloniale. Questo cimitero venne utilizzato fino all’inizio del XIX secolo come uno dei principali luoghi di sepoltura per i fedeli della capitale peruviana. In molte sale le ossa sono state disposte in forme geometriche, quasi decorative: cerchi, spirali e motivi simmetrici che colpiscono per la loro macabra armonia, probabilmente frutto di un restauro del XX secolo. Queste sepolture erano riservate in particolare ai membri della comunità religiosa e ai fedeli che desideravano essere sepolti in terra consacrata. Le catacombe furono progettate anche con funzione antisismica: le gallerie e le fosse contribuivano a stabilizzare l’edificio soprastante. Secondo la tradizione, esistevano cunicoli sotterranei che collegavano il monastero ad altri edifici del centro storico di Lima, come il Palazzo del Governo o il Tribunale. Sono visitabili

– Catacombe del Monastero di San Francesco (Lima, Perù)

—–

Leggi anche: Le catacombe: Origine, sviluppo e declino, Le catacombe; Morfologia, Le catacombe: iconografia ed epigrafia; Le catacombe: il culto dei martiri; Le catacombe: Le catacombe di Roma; Le catacombe: Le catacombe d’Italia

Guru Granth Sahib: El libro sagrado de los Sijs

Tag

, , , , , , , , , , , , , , , ,

Guru Granth Sahib: Il libro sacro dei Sikh   –  Puoi leggere quest’articolo in italiano cliccando qui

Tras la predicación de Guru Nanak, en el siglo XVI, nació el sijismo en la ciudad de Kartarpur Sahib, Punjab, al noroeste de la India, y actualmente está extendido por todo el mundo con unos 28 millones de fieles, aunque la mayoría reside en el Punjab y en los países anglófonos. Las enseñanzas de su fundador, así como las de los nueve gurús que le sucedieron, están recogidas en el Guru Granth Sahib1, el libro sagrado de la comunidad.

El décimo y último de estos gurús, Guru Gobind Singh Ji, antes de morir, en 1708, decidió que el Guru Granth Sahib debía ser su sucesor, el próximo gurú, y por lo tanto, desde ese momento, el libro sagrado de los sijs² se considera como una persona, un gurú viviente, el último e imperecedero.

Este texto sagrado consta de 1430 páginas que recogen no solo las enseñanzas de sus diez gurús, sino también las de varios santos de otras religiones, entre ellas el hinduismo y el islam. Contiene alrededor de 3.380 himnos y más de 15.000 estrofas. Está escrito en hindi arcaico y la escritura utilizada es un alfabeto especial, llamado Gurmukhi, instituido por el segundo gurú. La primera versión del Guru Granth Sahib fue compilada en 1604 por el quinto gurú, Arjan Dev, mientras que la segunda y última versión fue obra del gurú Gobind Singh Ji y data de 1705. Fue llevado a Amritsar, al Templo Dorado, en el Punjab, capital del sijismo y también principal centro de peregrinación. 

En los templos sijistas (Gurdwara), en la parte más importante de la sala de oración (Darbar Sahib) hay una plataforma (manji), una especie de atril, cubierta por un dosel, decorada con materiales preciosos, donde se coloca el libro, envuelto en una tela preciosa, y por la noche se deposita ceremoniosamente en un repositorio cubierto con telas especiales decoradas. Cuando los fieles entran en la sala, se arrodillan o se inclinan ante el Guru Granth Sahib, se cubren la cabeza y se quitan los zapatos en su presencia. Mientras se lee el libro, se agita sobre él la pluma sagrada (Chauri), una especie de abanico hecho con pelo de caballo blanco o yak insertado en un mango de lana o plata.

– El Chauri se agita sobre el libro sagrado durante la lectura para evitar que se posen insectos o polvo sobre él.

La instalación y el transporte del Guru Granth Sahib están regulados por normas estrictas. En circunstancias ideales, se necesitan cinco sijs bautizados para trasladar el Guru Granth Sahib de un lugar a otro. En señal de respeto, se lleva sobre la cabeza y la persona camina descalza. Cada vez que un devoto lo ve pasar, se quita los zapatos y se inclina. La plataforma o trono en el que se sienta el libro sagrado es venerado como símbolo sagrado: ante él, los fieles depositan sus ofrendas en dinero o comida y nunca le dan la espalda.

– Guru Nanak Dev Ji, fundador del sijismo, con los nueve gurús que le sucedieron

El sijismo nace del deseo de su fundador de armonizar las dos religiones, el hinduismo y el islam, ya que la zona del Punyab era escenario de terribles enfrentamientos entre los hindúes locales y los musulmanes invasores del imperio mogol. Del hinduismo toma la creencia en la transmigración de las almas (Samsara) y los efectos de las acciones en las vidas sucesivas (karma). El objetivo final es romper el ciclo de renacimientos, excepto que la liberación no se ve como una anulación del yo, sino como una unión con Dios, que es Uno e indivisible, como el Dios de los musulmanes. Esta unión se consigue mediante la fe en Dios y el comportamiento recto. Y al igual que los musulmanes, los sijs creen que Dios creó el mundo y que Su voluntad lo gobierna todo. Un solo Dios, por lo tanto, llamado «Woheguru», que significa «Gran Maestro».

El código de conducta del sijismo prescribe que es necesario llevar una vida moral, controlar los cinco vicios3, prestar servicio a la comunidad y a los pobres, trabajar honestamente y compartir las ganancias, luchar con valentía cuando sea necesario, abstenerse de adorar ídolos y de prácticas supersticiosas, recordar al creador en todo momento4, seguir una dieta totalmente vegana y excluir el tabaco y el alcohol.  El «Amrit Sanchar», una especie de bautismo, es el rito que permite entrar en la comunidad de creyentes (Khalsa) cuando una persona considera que ha alcanzado la madurez espiritual adecuada. No es indispensable para ser sij, pero se considera un signo de dedicación total a la fe. La ceremonia es oficiada por cinco sijs bautizados. Desde el nacimiento, la terminación «Singh» (león) para los hombres y el nombre «Kaur» (princesa) para las mujeres indican la pertenencia al pueblo sij.

Los signos físicos de la fe son las llamadas 5 «k»:

1) Kesh (cabello largo recogido en un turbante, obligatorio para los hombres y a veces también utilizado por las mujeres);

2) kangha (el peine, signo de cabello recogido de forma ordenada, a diferencia del crecimiento «libre» y desordenado de los ascetas hindúes);

3) kara (una pulsera de hierro, que representa el control moral en las acciones y el recuerdo constante de Dios);

4) kachera (calzoncillos o pantalones cortos);

5) kirpan (espada ceremonial, que hoy en día se destaca como símbolo religioso de fortaleza y lucha contra la injusticia, no como arma)

– El Harmandir Sahib, también conocido como el Templo Dorado, es el santuario más importante de la religión sij (Amritsar, Punjab, India).

Todos los seres humanos son iguales ante Dios, por lo que no existe el sistema de castas. Existe una igualdad absoluta entre mujeres y hombres; es más, la mujer es una figura muy respetada por su papel en la familia y en la sociedad. Puede participar, practicar y oficiar servicios religiosos. La inexistencia del clero y de cualquier forma de ascetismo y mortificación del cuerpo, del celibato y del culto a las imágenes son otras características de esta religión, así como el reparto de bienes y la justificación de la «guerra santa» entendida como instrumento para combatir las injusticias.

Los numerosos santuarios sij se denominan «Gurdwara», es decir, «Templo del Señor», y están abiertos a todos, independientemente de su origen o religión. La única restricción es que los visitantes no deben beber alcohol, comer carne, fumar cigarrillos ni consumir otras drogas mientras se encuentren en el santuario. En todos los templos sij hay una zona donde se preparan y distribuyen comidas para todos los que las necesitan. Es el «Langar», o comedor comunitario. Una de las ceremonias fundamentales es la de consumir una comida en común como signo de adhesión a una vida de caridad y servicio. Se sienta en el suelo como signo de igualdad. Cada uno participa según sus posibilidades y recibe según sus necesidades. Es gratuito para todos.

El templo por excelencia es el santuario Harmandir Sahib en Amritsar, en el Punjab, también conocido como el «Templo Dorado» y que data del siglo XVI. Sus cúpulas y su techo en forma de loto invertido están recubiertos de láminas de oro. En el «Langar» de este templo se cocinan comidas para unas 100.000 personas al día. Centro político y religioso, además de comercial, el templo siempre ha sido escenario de innumerables conflictos. Fue ocupado y profanado por los afganos en 1756 y destruido en 1764. La última profanación tuvo lugar en 1984, cuando el ejército indio lo dañó gravemente bombardeándolo e incendiándolo debido a las diferencias entre el movimiento separatista sij y el Gobierno de Nueva Delhi, que se originaron cuando en 1947 se estableció la frontera entre la India y Pakistán, que dividió el Punyab en dos. Se sucedieron repetidos episodios de violencia hasta mediados de los años 90 del siglo pasado.

El símbolo más importante del sijismo es el «Khanda», que representa el poder creativo universal y toma su nombre de la espada de doble filo que se encuentra en el centro, símbolo del Conocimiento Divino; el círculo simboliza el infinito; las dos espadas exteriores representan el equilibrio espiritual y temporal del universo.

En cada templo se coloca una bandera amarilla, la Nishan Sahib, con el diseño del «Khanda».

—-

1.- «Gurú» significa maestro, guía espiritual; «Granth», libro; «Sahib» es un título honorífico, señor.

2.- «Sij» significa discípulo.

3.- Los cinco vicios son: lujuria, ira, apego, soberbia y avaricia.

4.- Recitar diariamente y repetidamente el Nombre del Señor (Nam), también a través del canto de himnos, es un precepto de extrema importancia para que el creyente alcance la liberación.

Le catacombe (6) – Le catacombe d’Italia

Tag

, , , , , ,

– L’apostolo Pietro accoglie il defunto Pascenzio e lo presenta a una terza persona. Affresco del V-VI secolo. Catacombe di San Gaudioso, Napoli

L’Italia, oltre a Roma, conserva numerose catacombe e complessi ipogei paleocristiani distribuiti soprattutto nelle regioni dell’Italia centro-meridionale, dove il cristianesimo si diffuse più rapidamente nei primi secoli. Nell’Italia settentrionale possiamo trovare diversi spazi ipogei, spesso assimilati a questi cimiteri, ma non catacombe vere e proprie, come per esempio a Ravenna (cripte sotterranee) o a Ivrea (cripte e necropoli paleocristiane) o addirittura ad Aosta (spazi sotterranei paleocristiani). In tutta l’Italia, escludendo Roma, si stima che ce ne siano almeno 70-100. Alcuni sono complessi estesi e documentati, altri piccoli ipogei locali o riutilizzi di necropoli preesistenti pagane, etrusche o romane. Ma la maggior parte sono cristiane. Alcune sono visitabili, altre chiuse o accessibili solo in giornate speciali.

Nei siti  misti o sincretici possiamo trovare stratificazioni religiose. Anche se in alcuni casi non è facile distinguere tra uso pagano e cristiano, soprattutto nei secoli di transizione (II–IV sec. d.C.) dove si possono trovare simboli ambigui (es. pavoni, anfore, riti funerari romani), affreschi sincretici (es. scene pastorali, banchetti), nella maggior parte dei casi il contenuto iconografico e le iscrizioni aiutano a identificarne la religione prevalente. Poi ci sono le catacombe ebraiche, fra le quali forse le piú famose sono quelle di Venosa, in Basilicata, scoperte nel 1853.

Oltre a quelli di Roma e del suo suburbio, i più notevoli cimiteri cristiani d’Italia sono quelli di Napoli e di Siracusa. Questi differiscono da quelli di Roma per essere stati in origine cave di pietra; la durezza della roccia ha talora permesso che assumessero dimensioni più vaste e comode in confronto di quelle necessariamente anguste dei cimiteri di Roma. Tuttavia il modo di seppellimento è identico, e i loculi e gli arcosolî di poco differiscono dalle forme usuali. Ma in Italia ce ne sono molti altri, importanti e degni di essere visitati. Citeremo qui di seguito alcuni fra i piú famosi, cercando di diversificare per regione.

Catacombe di San Gennaro – Napoli (Campania)

– La piú antica immagine di San Gennaro. V secolo – Catacombe di San Gennaro, Napoli

Site sulla collina di Capodimonte sono il piú importante monumento del cristianesimo a Napoli e risalgono al II-III secolo. Sono tra le piú grandi del sud d’Italia e sono estese su due livelli, con circa 5.600 metri quadrati scavati nel tufo, 2.000 loculi e 500 arcosoli. Quanto a iconografia e dimensioni sono paragonabili alle catacombe romane. Costituiscono il nucleo di questo vasto cimitero una tomba di un’antica famiglia in cui, dopo successive modifiche, nel V sec. d.C. furono traslate le spoglie di San Gennaro e una cripta del II secolo dove fu sepolto il vescovo di Neapolis, Agrippino. Sono ricche di affeschi e di sepolture episcopali. Notevole è un vasto triclinium le cui pitture pagane furono coperte con soggetti cristiani. Le gallerie del piano superiore hanno pitture di vario soggetto, notevoli fra le altre le visioni del Pastore di Erma, Tre fanciulli che costruiscono una torre, ecc. con raffigurazioni pagane e dipinti bizantini, e custodiscono le prime pitture cristiane del sud Italia. Durante la Seconda Guerra Mondiale vennero utilizzate come rifugio antiaereo per la popolazione. Sono visitabili con percorso guidato.  

Catacombe di San Giovanni – Siracusa (Sicilia)

– Basilica e catacombe di San Giovanni (esterno). Siracusa

Sono le più importanti catacombe cristiane della Sicilia e si trovano nel sottosuolo dell’antica Achradina, presso la Latomia dei Cappuccini, annessa alla chiesa di S. Giovanni, la cattedrale medievale siracusana. Risalgono al  III–IV secolo e dispongono di una ampia rete ipogea, con pianta a croce latina, formando una vera città sotterranea con grandi e piccoli ambulacri scavati nella roccia calcarea. Nelle intersezioni delle gallerie si notano grandi stanze con volta a botte, illuminate da ampî lucernari. La pianta è quasi perfetta, con un ampio decumano (galleria principale) dal quale si dipartono lateralmente gallerie, a loro volta intersecate da altre gallerie parallele al decumano. Questo fu ricavato da un antico acquedotto greco, le cui tracce sono visibili sulla volta. Inoltre dalla galleria si può accedere alle cinque tombe dei santi o dei martiri, zone più grandi, di forma circolare o quadrata, chiamate di Eusebio, di Adelfia, di Antiochia, delle Sette Vergini e Anonima. Le pareti delle gallerie, nelle quali si aprono le tombe arcuate, sono in più punti rivestite di stucco e adorne d’affreschi con i consueti simboli cristiani. Queste catacombe contengono la cripta di San Marciano, primo vescovo di Siracusa e, secondo la tradizione, avrebbe ospitato l’apostolo Paolo. Sono visitabili con percorso guidato.  

Catacombe di Santa Mustiola – Chiusi (Siena, Toscana)

– Catacombe di Santa Mustiola, Chiusi

Di un notevole valore storico e archeologico, sono le piú importanti, meglio conservate ed estese delle tre catacombe presenti nella Toscana. Risalgono al III secolo e furono scoperte accidentalmente del XVII secolo. Chiusi era un importante centro etrusco e nella zona oggi occupata dalle catacombe esistevano vari ipogei funerari scavati nel tufo, tipici estruschi. In età romana alcuni ambienti furono riadattati o ampliati. Poi, in epoca paleocristiana (III-V secolo), questi ipogei vennero, con nuove gallerie scavate, trasformati in catacombe cristiane. Anche se l’impianto visibile oggi è in gran parte frutto dell’epoca cristiana, in più punti si riconoscono riusi di spazi etruschi o romani preesistenti. Sono dedicate alla martire Mustiola, patrona di Chiusi, e probabilmente vi fu sepolta in origine. Si trovano a pochi kilometri da Chiusi, nel luogo dove sorgeva una basilica anch’essa dedicata alla martire. Si compongono di una serie di gallerie che si dipartono dall’ingresso. Due arterie principali presentano alle pareti una serie di simboli e incisioni: le tombe che vi si trovano sono in prevalenza loculi ed arcosoli tra cui un raro arcosolio polisomo destinato a più sepolture. L’intera area funeraria si sviluppa per oltre 200 metri. Il primo vescovo di Chiusi, Lucio Petronio Destro, fu sepolto nella cripta centrale dov’è presente un altare e numerose ed importanti iscrizioni. Con la definitiva distruzione della basilica nel XIX secolo, le spoglie della martire furono trasferite nella concattedrale di San Secondiano. Questo complesso catacombale fu utilizzato come luogo di sepoltura per circa centocinquant’anni, dal III secolo fino agli inizi del V secolo. Sono visitabili con prenotazione obbligatoria.

Catacombe di Santa Sofia – Canosa di Puglia (Barletta- Andria-Trani, Puglia)

– Cristogramma. Catacombe di Santa Sofia, Canosa di Puglia

Il complesso delle catacombe di Santa Sofia, anche conosciuto come il complesso di Lamapopoli, risale al III-V secolo ed è di grande interesse archeologico ricco di testimonianze artistiche, rituali e comunitarie. Si trova subito fuori Canosa di Puglia, lungo la strada statale verso Barletta. Queste catacombe rappresentano le uniche testimonianze di catacombe paleocristiane in Puglia, e sono tra le poche esistenti nell’Italia meridionale, oltre quelle di Napoli e Siracusa. Furono scoperte negli anni ’50 e si trovano su terrazzamenti di un costone roccioso sopra il torrente Lamapopoli. Il grande insediamento cimiteriale comprende ipogei autonomi, familiari e collettivi (almeno 15 identificati finora), scavati a diverse quote e ingressi, senza collegamenti interni. Sono differenziati per estensione, caratteristiche planimetriche e modalità di occupazione funeraria. È stato possibile finora approfondire l’indagine in cinque nuclei, mentre gli altri rimangono solo parzialmente visibili e percorribili. Vi si trovano decorazioni policrome e iscrizioni funerarie, alcune appena tracciate su intonaco fresco, tra cui monogrammi cristologici (come il Chi-Rho). L’area è collegata anche a una necropoli subdiale (sepolcri sopra terra) di età romana, attiva fino a età tardoantica. Diverse campagne di scavo sono state realizzate fra il 2016 ed il 2022 per la messa in sicurezza, restauro e futura apertura al pubblico. Attualmente non sono visitabili.

Catacombe di Sant’Antioco –  Sant’Antioco (Cagliari, Sardegna)

– Tomba di Sant’Antioco. Catacombe di Sant’Antioco, Cagliari

Utilizzate fra il II ed il VI secolo, dedicate al martire Antioco e si trovano nella piccola isola di Sant’Antioco, sudest della Sardegna. Sono il risultado del riutilizzo di preesistenti ipogei punici (IV-VI sec. a.C.) collegati fra di loro per creare un cimitero comunitario cristiano. Si accede alle catacombe dalla Chiesa. Si compongono di vari ambienti o camere. Il primo presenta un’abside e una volta appoggiata su sei colonne, con un sarcofago nel centro, attualmente trasformato in altare, che risulterebbe essere la tomba di sant’Antioco, attualmente vuota poiché nel 1615 il corpo del martire fu rimosso su indicazione dell’arcivescovo di Cagliari Francisco de Esquivel e attualmente si trovano in parte nella basilica sovrastante, e in parte a Cagliari ed altri luoghi. La tomba originale fu quindi distrutta in quell’occasione e fu poi ricostruita secondo le dimensioni della precedente. Un secondo ambiente, retrosanctos, si apre dietro il primo, ed era il luogo dove venivano sepolti i personoggi più eminenti della comunità cristiana che desideravano essere sepolti vicino al martire. Altri ambienti comprendono tombe altomedievali, arcosoli decorati con iscrizioni cristiane, affreschi e una rara tomba a baldacchino, databile tra il V e il VI sec. d.C., tradizionalmente indicata come il luogo in cui Sant’Antioco morì prima che fosse arrestato dai soldati romani. Un’antica tradizione ritiene che fosse un medico originario della Mauritania, esiliato in Sardegna dall’Imperatore Adriano per la sua attività di evangelizzazione che nonostante ciò continuò nel suo esilio. Il cristianesimo in Sardegna si diffuse precocemente, anche grazie ai damnati ad metalla, individui che vennero condannati ai lavori forzati nelle miniere dell’isola e anche nella zona del Sulcis-Iglesiente, fin dal II secolo d.C.  Nei secoli, intere generazioni hanno tramandato la devozione verso il Santo, rendendo questi luoghi il fulcro della cristianità in Sardegna. Oltre ai vari ambienti cristiani, nelle catacombe di Sant’Antioco esiste anche una parte pagana, dove sono presenti tombe intatte non utilizzate dai cristiani, con nicchie in cui erano posti anche gli effetti personali del defunto. I corpi erano solitamente seppelliti in una cassa di legno, avvolti da un lenzuolo. Le catacombe sono aperte al pubblico e sono l’unico complesso di questo tipo ancora visitabile in tutta la Sardegna.

Catacombe di Santa Vittoria – Monteleone Sabino (Rieti, Lazio)

– Affresco che rappresenta Santa Vittoria. Museo del Santuario di Santa Vittoria. Monteleone Sabino, Rieti.

Sono la parte storicamente ed archeologicamente più rilevante del santuario di Santa Vittoria, la chiesa patronale di Monteleone Sabino, e allo stesso tempo le più catacombe significative della Sabina. L’accesso è nella navata centrale della chiesa, attraverso una stretta porta. Sono databili tra il III e il V secolo. Questo ipogeo rurale, legato al culto della martire Sabina, è un esempio di cristianizzazione delle aree interne del Lazio. I numerosi loculi, arcosoli e cubiculi sono situati nelle diverse gallerie ricavate nel banco tufaceo e l’estensione complessiva dell’area è di circa 40 metri. L’architettura funeraria è particolare, essendo caratterizzata da ampie nicchie in mattoni e una serie di tombe costruite una sull’altra su vari piani paralleli. In alcuni ambienti si conservano ancora affreschi paleocristiani e iscrizioni latine. Secondo la tradizione Santa Vittoria, la patrona del paese, fu vittima delle persecuzioni di Decio (253 d.C.) e fu sepolta in questo luogo. Nella prima saletta all’interno si conserva un sarcofago marmoreo bianco, nel quale la tradizione vuole fossero deposte i resti della santa. Secondo una leggenda del V secolo (e quindi molto posteriore al martirio) Vittoria, col solo sostegno della sua fede, liberò la zona di Trebula Mutuesca1 da un drago che terrorizzava la popolazione, e a seguito di questo prodigio gli abitanti della città divennero cristiani. La notizia indusse un funzionario imperiale a tentare di convertire la giovane al culto di Diana e, di fronte al suo rifiuto, la condannò a morte. Le catacombe sono aperte al pubblico e visitabili solo con guida autorizzata e prenotazione.

—-

  1. – Nome dell’antica città romana situata sul territorio occupato oggi da Monteleone Sabino

Leggi anche: Le catacombe: Origine, sviluppo e declino, Le catacombe; Morfologia, Le catacombe: iconografia ed epigrafia; Le catacombe: il culto dei martiri; Le catacombe: Le catacombe di Roma; Le catacombe nel mondo

Prossimo articolo: Le catacombe del mondo

La columna de Simeón Estilita

Tag

, , , , , , , , , ,

La colonna di Simeone Stilita. Puoi leggere quest’articolo in italiano cliccando qui

– Resto de la columna de Simeón Estilita. Complejo monumental de Qal’at Sim’an (Siria)

A unos 30 km de Alepo, Siria, en un lugar antiguamente llamado Telanisso y hoy conocido como Deir Sim’an (Monasterio de Simeón) o también Qal’at Sim’an (Fortaleza de Simeón), se encuentran las ruinas de un gran complejo monástico paleocristiano que en 2001 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Se trata de la iglesia de San Simeón Estilita el Viejo (para distinguirlo de San Simeón el Joven). En el centro del complejo se halla una gran piedra blanca de unos dos metros que en realidad es lo que queda de una gran columna, la columna sobre la cual vivió San Simeón los últimos 37 años de su vida. Por este motivo recibió el apelativo de Estilita (del griego stylos, columna) y dio inicio a un tipo particular de ascetismo denominado precisamente estilismo, llamándose estilitas a quienes lo practicaban.

Pero ¿quién era Simeón Estilita?

Gracias a los escritos de Teodoreto1, obispo de Ciro, compatriota y contemporáneo de Simeón, sabemos que Simeón nació en Cilicia hacia el año 390, en el seno de una familia de pastores. Ya de joven sintió el deseo de llevar una vida religiosa y entró en un convento, donde durante 10 años vivió en oración y mortificación, comiendo solo una vez por semana, lo cual sorprendía a los demás monjes. Cuando llegó al extremo de ceñirse un cilicio de hojas de palma que le llenó el cuerpo de llagas, negándose a recibir cuidados, fue animado a abandonar aquella comunidad para evitar que otros monjes lo imitaran.

Después, Simeón se instaló en una cabaña en la ladera de un monte, donde permaneció encerrado tres años, alimentándose solo de pan y agua que le dejaban en la puerta, pasando las Cuaresmas enteras sin comer. Posteriormente, se aisló en esa misma montaña, atado a una piedra para no alejarse más de 20 metros. Su fama crecía y la gente acudía a él para pedir consejo o curaciones. Era especialmente conocido por ayudar en problemas de esterilidad, que le comunicaban por escrito o mediante terceros, pues no permitía que se le acercaran mujeres, ni siquiera su madre. Poco a poco fue considerado santo, no solo por los milagros que se le atribuían, sino también por su resistencia sobrehumana a las inclemencias del tiempo y a todo tipo de fatiga. Oraba de pie, con los brazos abiertos en forma de cruz, y solía inclinarse desde la frente hasta los pies más de mil veces seguidas.

En cuanto a los milagros, además de curaciones, se decía que dominaba fenómenos naturales (sequías, tormentas…) o incluso resolvía problemas sociales. Como la multitud no cesaba de crecer, Simeón hizo construir una plataforma con barandilla sobre una columna de unos cuatro metros hallada en las cercanías, y allí se trasladó. Cuanto más aumentaba la gente, más alta se hacía la columna, hasta alcanzar unos 16 metros. Quienes querían hablar con él debían subir por una escalera. Era alimentado por quienes le llevaban agua o dátiles.

La fama de Simeón se difundió por todo el Imperio bizantino y fue visitado por muchos personajes ilustres, incluso el emperador Teodosio II y su esposa Aelia Eudocia. También el emperador León I tuvo muy en cuenta el contenido de una de sus cartas. Llegó incluso a mantener una suerte de correspondencia con Genoveva de París2, a través de peregrinos que lo visitaban y que llevaron su fama a muchas partes de Europa, donde su imagen y la de su sucesor, Simeón el Joven, aparecían hasta en pequeñas ampollas procedentes de Oriente, llamadas ‘eulogias’, que contenían aceite bendito o polvo de lugares santos.

Simeón murió en 459, a los 70 años aproximadamente. Sus restos fueron disputados entre Antioquía y Constantinopla; finalmente, la mayor parte quedó en Antioquía, aunque algunas reliquias llegaron a Constantinopla y otras circularon por el Mediterráneo.

Este modelo de ascetismo, nacido y desarrollado en Siria, se extendió al resto de la Iglesia cristiana oriental y sobrevivió incluso después del gran cisma entre Oriente y Occidente, y en Rusia permaneció hasta el siglo XV. Los estilitas solían levantar sus columnas cerca de poblados y caminos comerciales; predicaban, daban consejo a los viajeros y guiaban a la gente en la oración. Teodoreto los llamó “candelabros de la fe”.

– Complejo monástico de Qal’at Sim’an. La columna está en la parte central que une las cuatro basílicas y que estaba coronada por una cúpula octogonal
– Complejo monástico de Qal’at Sim’an. Al fondo se entrevé el ábside de una de las basíliicas
Complejo monástico de Qal’at Sim’an. Fachada principal de la basílica

Pero no era el único modelo: las manifestaciones ascéticas de esta zona tomaron diversas formas, fruto de una auténtica explosión monástica entre los siglos IV y VI, con miles de comunidades e innumerables iniciativas individuales, como la de Simeón, que no seguían regla común alguna. Existían también los dendritas (que vivían en la copa de los árboles), los que se encerraban en cuevas o torres, los que permanecían siempre de pie en el mismo lugar, los que se cubrían con cadenas, o quienes simplemente vivían de modo salvaje, rechazando la comida cocida, la carne, las ropas y hasta el aseo.

En aquella época, dentro del cristianismo primitivo existían diversas doctrinas sobre la naturaleza de Cristo que no coincidían con la postura oficial (la unión en Cristo de las dos naturalezas, humana y divina) y que por ello fueron consideradas herejías. Las principales eran el nestorianismo3, el arianismo4 y el monofisismo5. A este último pertenecían los cristianos de Siria.

Y aquí volvemos a la columna: como se decía, se encuentra en el centro de un gran complejo mandado construir por el emperador bizantino Zenón y terminado en el año 490, como intento de apaciguar los ánimos exaltados por la disputa sobre el monofisismo, avivada tras el Concilio de Calcedonia. Cuatro edificios dispuestos en forma de cruz, orientados a los cuatro puntos cardinales, se unían en el centro mediante una cúpula octogonal que cubría la columna. Eran cuatro basílicas, una de ellas con tres ábsides semicirculares al final de sus naves, que en parte todavía se conservan. Junto a la basílica se construyó un gran convento, conectado a la iglesia por un claustro. En torno al siglo X el santuario fue fortificado para defenderlo de los musulmanes, pero en 1164 la zona cayó en manos de los selyúcidas.

Desde la muerte de Simeón, la columna se convirtió en meta de peregrinaciones, y con la construcción de la iglesia, estas aumentaron, favorecidas además por el emperador Zenón, convirtiéndose el lugar en un gran centro de culto.

La declaración de este monumento como Patrimonio de la Humanidad no fue suficiente para protegerlo de la guerra que ha devastado Siria. En esta zona han combatido kurdos, turcos y aviones rusos.

—-

1.- Teodoreto de Ciro, Historia Religiosa, cap. XXVI, ca. 440. Otras fuentes: una vida del santo escrita en siríaco por los monjes del monasterio surgido cerca de la columna; la vida escrita en griego por el monje Antonio, que se autodefinía discípulo del santo, aunque su identidad no está clara; un breve capítulo de la Historia Eclesiástica de Evagrio Póntico de finales del siglo VI.

2.- Genoveva, posteriormente santa, Sainte Geneviève de Paris, patrona de esta ciudad.

3.- Toma su nombre del patriarca de Constantinopla Nestorio. Doctrina que defendía que las dos naturalezas de Cristo, divina y humana, son completamente independientes entre sí. También se la llama difisismo. Fue condenada por el Concilio de Éfeso (431).

4.- Toma su nombre del monje y teólogo alejandrino Arrio. El arrianismo era la doctrina que negaba la naturaleza divina de Cristo. Solo el Padre podía considerarse verdaderamente Dios. Fue condenada por el Concilio de Nicea del 325, en el que participó el emperador Constantino el Grande.

5.- Monofisismo. Doctrina según la cual Cristo posee únicamente la naturaleza divina. Fue creada y promovida por Cirilo, patriarca de Alejandría. Esta doctrina fue muy combatida por el Concilio de Calcedonia del 451 y condenada por el Segundo Concilio de Constantinopla del 553. El monofisismo existe todavía entre los cristianos coptos de Egipto y en la Iglesia Armenia.

Le catacombe (5): Le catacombe di Roma

Tag

, , , , , , , , , , ,

– Tre giovani nella fornace. Cappella greca, II secolo – Catacombe di Priscilla

Nel sottosuolo di Roma esistono una sessantina di catacombe, delle quali la grandissima maggioranza cristiane. Nientedimeno che 150 – 170 km di gallerie distribuite su piú livelli, fino a 4 o 5 in alcuni casi. Il periodo di utilizzo fu dal II al V secolo.

Quelle di certa o probabile attribuzione alla comunità cristiana rappresentano circa il 90% del totale e sono poste sotto la custodia e l’autorità della Pontificia Commissione di Archeologia Sacra, in ottemperanza a quanto stabilito nel 1929 dai Patti Lateranensi tra lo Stato Italiano e la Santa Sede. Solo poche sono aperte al pubblico. Si svilupparono lungo le principali vie consolari, fuori le mura, secondo le consuetudini e le leggi che imponevano, per motivi igienici, di seppellire all’esterno delle aree abitate.

È importante tenere presente che le catacombe non presentano uniformità né nelle dimensioni né nella morfologia, poiché queste caratteristiche sono soprattutto condizionate dalle diverse fasi del loro sviluppo: le piú antiche hanno ben poco in comune con le ampie catacombe che, tra il IV e il V secolo, divennero i cimiteri ufficiali della Chiesa di Roma.

Le cinque più importanti aperte al pubblico sono quelle di Priscilla, di San Callisto, di San Sebastiano, di Domitilla e di Sant’Agnese. Molto interessanti sono anche quelle dei Santi Marcellino e Pietro, aperte i fine settimana o su prenotazione. Un buon numero sono visitabili su richiesta per motivi di studio, molte altre, invece, sono inaccessibili.

Qui di seguito daremo alcuni cenni sulle sei citate, con il link al sito ufficiale di ciascuna di esse per maggiori approfondimenti.

Catacombe di Priscilla

– Criptoportico – Catacombe di Priscilla

Le catacombe di Priscilla, sulla via Salaria, sono il piú antico dei cimiteri cristiani di Roma. Devono il nome a una ricca romana che offrí terreni alla comunità cristiana. Sono famose perché albergano, fra altre importanti pitture, la piú antica immagine della Vergina Maria un affesco della prima metà del III secolo che raffigura la Vergine con il bambino, con vicino un profeta (Balaam o forse Isaia) che indica una stella. Tre ipogei anteriori alla liberalizzazione del culto formano il nucleo primitivo di questo cimitero, fra i quali la Cappella Greca (con diversi ornamenti e varie scene bibliche) e il Criptoportico. Quest’ultimo è costituito da una serie di pilastri che sorreggono delle volte a crociera che appartennero ad una villa del I o II secolo. Molto interessante è anche il ‘cubiculo della Velatio’ con diverse scene bibliche. Nel corso del IV secolo la catacomba assume grandi dimensioni e diviene uno dei più importanti cimiteri della comunità cristiana.

Catacombe di San Callisto

– Pane e pesce eucaristico. Cripta di Lucina, III secolo – Catacombe di San Callisto

Si trovano sulla Vía Appia Antica e sono tra le piú grandi e le piú importanti di Roma, con circa 20 km di gallerie su diversi livelli. In esse trovarono sepoltura decine di martiri e sedici pontefici.  Prendono nome dal diacono Callisto che, all’inizio del III secolo, fu preposto da Papa Zefirino all’amministrazione del cimitero e così le Catacombe di San Callisto divennero il cimitero ufficiale della Chiesa di Roma. La Cripta dei Papi è il luogo più sacro ed importante di queste catacombe e la cripta di Santa Cecilia, patrona della musica, forse il piú emotivo, con la famosa statua1, di Stefano Maderno del 1599, della giovane romana martirizzata.

Catacombe di San Sebastiano

– Statua di San Sebastiano, 1671 – Giuseppe Giorgetti – Basilica si San Sebastiano fuori le mura

Questo luogo, che era un avvallamento per estrarre pozzolana, ha dato origine al nome di ‘catacombe’2, che prima si chiamavano cimiteri. Inoltre, queste catacombe sono legate alla memoria dei santi Pietro e Paolo3, ricordati soprattutto dai circa seicento graffiti, risalenti alla seconda metà del III secolo, con invocazioni ai due apostoli e con ripetute memorie di refrigeria svolti in loro onore. Il nome viene dalla basilica, eretta sul cimitero, e ricorda il martirio di San Sebastiano. Il sepolcro del santo venne posizionato al centro di una grande cripta e diventò presto oggetto di venerazione. Le sue spoglie, dopo vari spostamenti, sono in una cappella della basilica, sotto l’altare a lui intitolato, dove possiamo anche ammirare la statua del suo corpo giacente realizzata nel 1671 da Giuseppe Giorgetti, uno dei migliori alunni di Bernini.

 Catacombe di Domitilla  

– Amore e Psyche. Ipogeo dei Flavi, III secolo, catacombe di Santa Domitilla

Si trovano nei pressi della via Ardeatina e prendono il nome da Flavia Domitilla, nipote dell’imperatore Domiziano, fine I secolo d.C., che cedette il terreno. È la più vasta di Roma insieme a quella di San Callisto. Nella sua fase iniziale accolse non solo sepolture cristiane, come lo dimostrano alcuni ipogei pagani, come l’ipogeo dei Flavi con il cubicolo di Amore e Psyche, del III secolo, con dipinti relativi a questo mito. I martiri associati a questa catacomba sono i soldati Nereo e Achilleo, ricordati nella basilica omonima4 e le cui reliquie si trovano nell’altare maggiore. Nella basilica, che forma un unico complesso con le catacombe, possiamo ammirare magnifici affreschi e mosaici.

Catacombe di Sant’Agnese   

– La magnifica chiesa paleocristiana di Sant’Agnese fuori le mura. Nel catino absidale il mosaico ricorda la martire e l’affresco al di sopra dell’arco una scena del suo martirio

Le catacombe di Sant’Agnese (nelle quali fu sepolta la martire omonima), risalgono agli inizi del III secolo. Si trovano sulla via Nomentana, zona che già dai secoli primo e secondo era ricca di sepolture. Inseme alla basilica del VII secolo semi-ipogea intitolata alla martire, al mausoleo di Santa Costanza (figlia di Costantino il grande), e i resti di una grande basilica cruciforme di epoca costantiniana (secolo IV) costituiscono un eccezionale complesso archeologico-artistico, chiamato Sant’Agnese fuori le Mura. Le reliquie della giovanissima martire si trovano in una cripta in corrispondenza con l’altare maggiore della basilica, nel cui catino absidale possiamo ammirare un magnifico mosaico dedicato alla martire. Queste catacombe sono piú raccolte, ma molto suggestive, e inoltre poco turistiche.

Catacombe dei Santi Marcellino e Pietro 

– Daniele nella fossa dei leoni – III-IV sec. – Catacombe dei Santi Marcellino e Pietro

Le Catacombe dei Santi Marcellino e Pietro sulla Casilina, note anche come Catacombe di Sant’Elena o Catacombe di San Tiburzio, si svilupparono tra il II e il III secolo d.C. L’ingresso si trova presso la chiesa dei Santi Marcellino e Pietro ad Duas Lauros che, insieme al mausoleo di Sant’Elena5, ad una basilica imperiale oggi sepolta, e ai resti di un antico sepolcreto appartenuto agli Equites Singulares (la guardia del corpo personale dell’imperatore), formavano un complesso chiamato “Ad duas lauros” (“ai due allori”), forse a causa della presenza di due alberi di alloro nei pressi del sito. Oggi questo complesso monumentale, di straordinario valore, è composto dalle catacombe, dal mausoleo di San’Elena e dalla chiesa. I Ss. Marcellino e Pietro, l’uno presbitero e l’altro esorcista, furono martirizzati all’epoca delle persecuzioni di Diocleziano e poi sepolti in queste catacombe presso il martire Tiburzio, figlio di Cromazio prefetto di Roma. I corpi dei due santi rimasero nella cripta sotterranea fino all’anno 826, quando furono rimossi e trasportati in Germania, dove ancora si venerano.

Catacombe ebraiche e ipogei semipagani

– Lapide sepolcrale – Catacombe di Vigna Randanini

Le catacombe ebraiche a Roma rappresentano una testimonianza straordinaria della comunità ebraica nella città eterna.  Rispetto ad altre catacombe della città queste sono state scoperte relativamente di recente. Questi cimiteri hanno in generale la stessa forma di quelli cristiani. Si distinguono tuttavia per i simboli giudaici tracciati sulle lastre tombali (candelabro a sette braccia, corno dell’unzione, ecc.). Inoltre nella maggioranza dei casi i loculi, ossia le tombe, sono disposti in modo perpendicolare alla galleria. Le iscrizioni sono in greco e in latino; rarissime quelle in ebraico. Il periodo di utilizzo fu fra il II ed il IV secolo.

Fra queste, forse la piú importante è quella di Vigna Randanini6, nella zona dell’Appia Antica, scoperte verso la fine del XIX secolo. Sempre nella stessa zona, ci sono quelle di Vigna Cimarra. Altre catacombe si trovano nella zona della Via Casilina, nella Vigna Apolloni, e altre ancora sono quelle di Monteverde, vastissime, e poi quelle di villa Torlonia, in Via Nomentana, le ultime ad essere state scoperte (1919).

Vi sono anche importanti ed interessanti ipogei, generalmente privati, perché furono di proprietà di una o piú famiglie, con pitture che in alcuni casi sono ispirate all’ecletticismo delle varie sette gnostiche, alcune di queste molto potenti nella Roma del III secolo. Fra questi citiamo l’ipogeo degli Aureli, in Viale Manzoni. Poi quello di piú recente scoperta (1956) l’Ipogeo di via Dino Compagni, conosciuto anche come ‘Catacombe di Via Latina’, un complesso funerario sotterraneo di età tardo-antica, con decorazioni miste cristiane e pagane, con piú di 100 affreschi, chiamato anche la Sistina del sottosulo romano. Per ultimo, citeremo l’Ipogeo di Via Livenza, con interessantissimi affreschi con simbologie che rivelano sincretismo tra elementi cristiani e pagani.  

—-

1.- Si tratta di una copia. L’originale è nella basilica omonima a Trastevere così come le spoglie della martire, inizialmente sepolta nelle catacombe.

2.- La teoría piú accettata è che il termine derivi dal greco ‘katà’, sotto, presso, e ‘kymbe’ avvallamento, cavità, quindi ‘presso l’avvallamento’.

3.-  I corpi di San Pietro e San Paolo furono trasferiti dalle loro rispettive sepolture e nascosti temporaneamente in questo cimitero nel 258 sotto la persecuzione di Valeriano. Per ulteriori approfondimenti invito alla lettura dei segunti articoli: Le reliquie di San Pietro e Le reliquie di San Paolo

4.- Questa chiesa, intitolata ai martiri Nereo e Achilleo è anche detta ’in fasciola’, ossia, ‘benda’ in latino. Ricorda quando San Pietro scappò dal carcere Mamertino per uscire dalla città. La grossa catena che gli era stata messa intorno alla caviglia aveva lasciato una ferita sulla quale aveva posto una benda. Quando arrivò nei pressi della zona che ora occuapano le Terme di Caracalla, che allora ancora non esistevano, la benda si sciolse e cadde. Sarebbe stata raccolta da una matrona romana che l’avrebbe conservata a casa sua. Questa casa cominciò subito a chiamarsi Titulus fasciole e, nel IV secolo, sullo quello stesso luogo venne costruita l’attuale chiesa intitolata ai martiri Nereo e Achilleo, detta appunto ‘in fasciola’, dove è ancora conservata questa reliquia.

5.- L’imperatrice Elena, Sant’Elena, fu la madre dell’imperatore Costantino, e si convertì al cristianesimo. Invito alla lettura dell’articolo “Sant’Elena: le peripezie delle spoglie di un’imperatrice” e anche “’Storia della Vera Croce’ di Antoniazzo Romano”. Quest’ultimo narra come Elena scoprì la Vera Croce.

6.- Le catacombe di Vigna Randanini solo visitabili su richiesta. Le altre sono inaccessibili o visitabili son con un permesso speciale.

—-

Leggi anche: Le catacombe; origine, sviluppo e declivo; Le catacombe: morfologia; Le catacombe: iconografia ed epigrafia; Le catacombe: il culto dei martiri; Le catacombe d’Italia; Le catacombe nel mondo

Prossimo articolo: Le catacombe del mondo